-Hiroshima, no tiene sentido amarte- le dije- Ya estás muerto, ya has envejecido, ya has perdido toda tu belleza. Ya estás reducido al recuerdo y la gente solamente celebra tu odio y tu ignorancia. Olvidaron los buenos días en que el hijo de los dioses perdidos vivía entre ellos, como un pobre pecador, aliviando sus penas.
Hijo de los dioses perdidos,brillaste más que tu destino. Yo lo veo y lo atestiguo.
-Qué tiene el futuro para mí que yo no lo sepa? Qué futuro existe fuera de este momento?-pregunta él, tan hermoso, tan lejano, tan suave como el humo de su cigarro de marihuana.
- No tiene sentido amarte, te lo repito.
Tu cuerpo es de un anciano, tus huesos duelen, tu piel se quiebra. Tu sexo adormecido no busca las caricias que siempre quisiste. Ya no hay violaciones a las reglas en tus días y los que hicieron tus días y los que hicieron las reglas se pelean en un cielo imposible de describir.
_Qué tiene el futuro para mí, que soy hijo de los dioses, y cargo con los pecados de esta tierra? Nada que no hayan determinado las lúgubres comadres que dieron a luz.
Ellas tres con su hilo pusieron los nudos a cortar. Ya todos están cortado, por eso esta noche, Clarividente, me voy a enlazar en tu vientre.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada