-Hiroshima, si nos dormimos por los siglos de los siglos, nos despertaremos viejos sin haber vivido- le dijo la Bruja al agitar su pócima en una calavera de lobo- Este sueño no nos preserva del tiempo, pero sí de su dolor.
-Para sumergirnos en dolores más agudos, los que se esconden en los sueños- e Hiroshima volcó sobre el suelo grasiento todo el contenido mientras se subía a su moto una vez más.
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